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enero 08, 2010

ArteS AmatoriaS

Acentúa el beso: graves, agudos o esdrújulos... -de vez en cuando- sobreesdrújulos
Entre comas: caricias
En la cama: puntos suspensivos


agosto 10, 2009

Domingo Amores


El silencio esgrime desenfrenado notas a pie de página que resumen los sueños pasados de noches añejas. Y tú esperas, esperas atrapar en las hojas imágenes viejas de aquellas mujeres que salieron de tu casa habiendo apenas cruzado la puerta para entrar. Y la tinta se escurre sobre el papel así como en tu memoria se deshilvanan las cosas que quisiste para ti y que ahora añoras con la misma intensidad con la que las detestas. Quisiste contar historias, inventar mentiras y te llenaste de excusas para asediarme cada tarde al llegar.

¿Qué se siente?, ¿era esto lo que querías?... poco importa ya... es todo lo que tienes. Sigue fingiendo, que más da, al fin que la noche te cubre entre sombras y te hace invisible y te permite permearte entre las rendijas y quicios, entre goteras y desvelos.

Es todo lo que tienes, eso y nada más... tus farsas y tretas, los sitios de escape, tus guaridas, tus murallas... No, no digas más, a ti te va bien el encierro... te ves mejor prisionero que cuando andas al vuelo atrapando las mentes de aquellos que duermen o -cuando menos- intentan descansar. Ya llegaste Domingo Amores, con tu madrugada y tu sol de mañana, con tus dudas y tu drama certero con el que pretendes cautivar.

Pero puedes marcharte ya que desde hace otoños Viernes Pasiones no te espera ni te guarda lugar en su cama, y hace unos días Martes Corazones le puso precio a tu cabeza; ya ni siquiera los días de guardar está dedicados al señorón de Domingo Amores... y en este puerto, en aquel pueblo y en las costas de la región gobiernan Lunes y Jueves, los hermanos Dolores.


abril 26, 2009

CaFé Y CuErPo dE MuJeR


Entre los incesantes ruidos de aquella vieja y poco concurrida cafetería, un día muchos años atrás, se sentó como cada tarde a disfrutar del ajetreo de la ciudad desde la pasividad de su asiento... Llovía entonces, y como cada tarde de lluvia, dio rienda suelta a sus recuerdos de mujer... Y en esas estaba cuando se preguntó porqué sería que existía una asociación entre café y el sexo... y dedujo entonces que quizá tal cosa, se debía a que existen grandes similitudes entre el café y el cuerpo de una mujer:

El café al igual que la mujer puede tomarse caliente, tibio o frío -cosa que es poco recomendable- pensó. Tanto el café como la mujer, despiden un exquisito aroma que detona recuerdos, instintos y sensaciones... Aroma de café y aroma de mujer son además una excelente combinación. El café despierta en la boca del que lo prueba y con delicadeza lo bebe una fiesta de sabores, lo mismo que el cuerpo de una mujer cuando se degusta con suavidad y con tiempo. La hora del café propicia largas y fascinantes conversaciones que rara vez termina en un acuerdo, se profiere en cambio un: "no te entiendo"; hablar de mujeres es un tema polémico y absorbente, pueden pasarse horas, pero regularmente la frase concluyente es un: "quién las entiende", mas el café puede beberse mientras se conversa, pero no es fácil conversar mientras se bebe una mujer -se dijo después-.

Una taza de café y una mujer siempre se antojan en la cama... o bien, pueden estar calientes y sobre la mesa; las manos se vuelven tremendamente hábiles en caso de que se tenga un cuerpo desnudo o una taza entre ellas; tanto las mujeres como las tazas de café, pueden verterse, vaciarse y después volver a llenarse, las veces que se desee; además las mañanas son más gloriosas cuando al despertar descubres esa silueta de mujer paseándose sin ropa por la cocina mientras la cafetera se encarga de tener listo el primer café. Un café bien cargado y una mujer pueden mantenernos despiertos toda la noche y activos un día completo -agregó-.

Y bueno, así como en la taza después del último café quedan sedimentos de éste, así en la piel y en las sábanas quedan sedimentos de mujer cuando se ha concluido el acto. Una vez terminado el café se enfría la taza, así como se enfría la cama una vez que el cuerpo se ha ido. Y finalmente afirmó- habemos quienes disfrutamos enormemente de una taza de café y de un cuerpo de mujer, y quienes enloquecemos sino tenemos cada día un buen café y una mujer buena ¿buena mujer?....


abril 09, 2009

Quella -funesta- finestra


Jamás pude explicarme la rabia con la que me enfrentaba a lo que de esa ventana provenía... era un ataque subversivo en mi contra -sin que aparentemente tuviera la intensión de serlo-... en cada ocasión que me paraba a pie enjuto al borde de aquella abertura se mezclaban tal cantidad de emociones que no había plataforma alguna que pudiera rescatarme del terremoto... y vaya que la sacudida me aturdía!!!...

Inexplicable el terror que me causaba mirar sus ojos dibujados en el bello rostro que contrastaba con el azul de fondo... me angustiaba pensar que desde ese lugar, inmóvil, me miraba y -que por si fuera poco- con esa mirada escudriñaba no sólo mi cuerpo sino la profundidad de mis adentros... esa peculiar forma de verme me generaba una insoportable sensación de desnudez, que al paso del tiempo se transformaba en un lastimoso dejo de dolor... era como si a través de los ojos intentará escupirme sus secretos. Y yo idiota me enfrentaba a ellos como si realmente me correspondiera tan deshumanizadora tarea; hurgaba las líneas, desenmarañando palabras, avanzando con cautela entre laberintos de letras, con el sopor a cuestas. Era tan brutal el recorrido por aquellos funestos senderos, era tal la dolencia de aquellos torpes y pesados pasos que mis pisadas agónicas quedaban marcadas en el hastío de las arenas movedizas de su escritura.

No tenía porqué, lo sé, aunque nunca se lo dije, siempre pensé que era precisamente aquella mezcla de terror y excitación lo que me seducía, y era entonces cuando perpetraba los cristales de la claraboya y me sumergía irremediablemente entre la tinta y el papel sobre el que trasbocaba, hasta vaciarse, hasta sentir que ya nada dentro le causaba molestia... hasta que el tétrico silencio la invadía y la dejaba en la cama, rendida, profundamente dormida.

Y era entonces su vomito lo que yo leía... frases cortas y suaves, otras largas y brutales, unas dulces y amables, muchas más vivaces, pretenciosas, perniciosas, tendenciosas; las había nostálgicas, dolorosas y caprichosas. Grafías amorfas, azules, doradas, grises y aventuradas, todas por su mano, sutilmente delineadas para darse el lujo de purificarse, mientras prostituía con ellas no sólo mis ojos y mi piel, sino mi pasado y mi fe.

El fastidio de la distancia, lo insoportable que resultó su ausencia, lo febril de su adolescencia, lo grácil de su infancia y lo imprescindible de su juventud flotando en el mar detrás de la ventana, navegando entre frías corrientes de otros ojos y más puños palpitantes que en el cielo surcado de su hoja en blanco se han quedado. Y ya la verborrea y la voz rompen en la playa de la oscuridad y el desconsuelo, y ya yo voy pescando con fervor los breves fragmentos, las viñetas y el sin fin de destellos de brillantes ideas.

Brotan después de las cavidades de mis claros espejos, a cuenta gotas aguas salinas que ruedan hacia abajo por mejillas y cuello, y limpian con desenfreno a su paso, las impurezas que sus vituperios y oprobios han ido dejando a lo largo de mi recorrido morboso, tortuoso, monstruoso.

Y todo del otro lado de la ventana, donde alguna de estas noches, en el preludio de luna llena, se desvanecerán las grafías, la monserga y la prosa profana de su pluma. Cuando de mis lumbreras se agote el plañido y el oleaje arranque de tajo sus constantes rugidos y todos sus sonidos, incluido el desgastante eco de su voz, que trae consigo las voces de otros, que no tienen porque ser: mis demonios.

marzo 07, 2009

Egoísta, amor egoísta


Mírame hoy que soy... mañana -si es que todavía tenemos otro día- no seré... ¿cómo cuesta, no es así?... ahora no me pidas que me quedé... esta noche, aún estando tibia la cama, me marchó...

"Este adiós, no maquilla un "hasta luego", este nunca, no esconde un "ojalá",estas cenizas, no juegan con fuego, este ciego, no mira para atrás.

Este notario firma lo que escribo, esta letra no la protestaré, ahórrate el acuse de recibo, estas vísperas, son las de después.

A este ruido, tan huérfano de padre no voy a permitirle que taladre un corazón, podrido de latir, este pez ya no muere por tu boca, este loco se va con otra loca, estos ojos no lloran más por ti".


Joaquín Sabina

"Nos sobran los motivos"



febrero 26, 2009

Desfragmentación



Se ha dado finalmente el choque de la luna con el sol, salen ahora disparados algunos trozos candentes, resquicios de fuego y pedazos sin destello; están por todas partes: son las pequeñas huellas que permiten el reecuento preliminar de la explosión. Lluvia de luz entre las sombras y yo... yo caminando apenas con pasos torpes, usando mis manos para supervisar que las heridas de mi cuerpo no estén más abiertas... borbotones de sangre surgen de mi pecho... castillos enormes derrumbados, ilusiones hechas trizas... mi alma en jirones... el aire denso casi irrespirable... tú metida en mis ojos, tu diminuta silueta opacada por tanta destrucción... el cielo que se ha hecho uno con el infierno... y sólo he tenido tiempo de ver pasar el invierno... caos, silencio, ruido, más ruido, silencio, la nada... yo, yo luchando por recuperar las partes que han quedado de tu imagen fragmentada.